Mundo bebés
Llevar una alimentación complementaria

¿Cómo llevar a cabo la alimentación complementaria?

Tu hijo no tomará leche por el resto de su vida, en algún momento debe empezar a comer alimentos sólidos. Sabemos que esta transición puede generarte mucha confusión. Debido a esto, aquí te traemos algunos consejos sobre la alimentación complementaria de tu pequeño.

 

¿Qué es la alimentación complementaria y cuando debes iniciarla?

Se conoce como alimentación complementaria al tiempo donde das a tu hijo alimentos diferentes a la leche materna, sin que lo hayas destetado por completo. La OMS (2019) recomienda realizar esta práctica entre los 6 y 24 meses de vida.

 

El organismo de salud asegura que solo después de los 6 meses la leche materna se vuelve insuficiente para cubrir los requerimientos nutricionales de los niños. Por eso, necesitan empezar a comer nuevos alimentos.

 

¿Cómo iniciar con la alimentación complementaria?

Con la guía y asesoramiento del pediatra, puedes empezar a alimentar a tu pequeño a partir de los 6 meses de edad. Es importante que sigas sus indicaciones de forma estricta para mantener a tu bebé sano y prevenir problemas de alergias alimentarias.

 

Los alimentos que puedes dar a tu bebé

Durante la alimentación complementaria puedes ofrecer a tu pequeño una gran variedad de alimentos como:

 

  • Cereales: arroz, avena y cebada, o sus derivados como arepa, pasta o tostadas.
  • Tubérculos: papa, plátano o yuca.
  • Frutas frescas: papaya, mango, manzana, pera, guayaba.
  • Verduras frescas: brócoli, espinaca y zanahoria.
  • Lácteos: quesos frescos, yogur, leche entera o mantequilla.
  • Proteínas: carnes rojas, pollo, frijoles, garbanzos o lentejas.
  • Grasas: aceite vegetal.

 

Es posible que tu pediatra te recomiende evitar alimentos que pueden producir alergias hasta el año de edad. Por ejemplo, pescados, mariscos, huevo, fresas, naranjas y cerdo.

 

Las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos para mujeres gestantes, madres en periodo de lactancia y niños menores a 2 años (2018) recomiendan lo siguiente:

 

  • Da solo un alimento a la vez por 2 a 4 días antes de incluir otro.
  • Inicia con una porción pequeña, 4 a 6 cucharadas. A partir de los 9 meses, sube a media taza (4 onzas) y luego del año ofrece una taza (8 onzas).
  • Da a tu pequeño tres comidas y algunas meriendas según su apetito.
  • Sienta a tu hijo a la mesa con la familia. Esto le ayuda a crear un vínculo familiar y a abrir su apetito. Además, le genera curiosidad por la comida e intentará imitarte en el uso de los cubiertos. Este es un paso esencial para hacer la transición a la alimentación completa, luego de los 2 años de edad.
  • No agregues azúcar, sal o condimentos a tus preparaciones.
  • Usa una cuchara para dar a comer a tu pequeño.
  • Ofrécele una alimentación complementaria balanceada con frutas y verduras frescas. Los hábitos alimenticios que crees en esta época perduraran en el niño cuando esté más grande.
  • Evita dar a tu bebé golosinas, bebidas azucaradas y productos de panadería.

 

¿Cómo preparar los alimentos?

Ten en cuenta que hasta los 8 meses los niños comienzan a masticar y perfeccionan esta actividad hasta los 2 años. Por eso, para evitar accidentes, debes cuidar las preparaciones de la alimentación complementaria. Te recomendamos:

 

  • Dar a comer solo papillas y licuados espesos hasta los 8 meses.
  • A partir de los 8 meses incluye frutas y verduras machacadas.
  • Cerca del año de edad ofrécele alimentos blandos en diferentes texturas. Por ejemplo, carnes, frutas y verduras troceadas, papillas, puré, pastas suaves, arroz compacto, entre otras.
  • No le des nada difícil de masticar hasta los 2 años.

 

Continua con la lactancia materna

Iniciar con la alimentación complementaria no significa que debas destetar a tu bebé. Si así lo deseas, puedes continuar dando lactancia materna a tu pequeño hasta los 2 años de edad (OMS, 2019).

 

Puedes amamantar a tu bebé cuando él lo desee o adecuarlo a tu plan de alimentación. En las guías alimentarias (2018) recomiendan que sea posterior a las comidas. De esta forma, el bebé estará saciado y espaciará la ingesta de leche, lo que ayudará a hacer el destete progresivo y poco traumático. Este proceso será difícil para ambos, así que no te angusties en acelerar las cosas. 

 

La alimentación complementaria es vital para el crecimiento y desarrollo de tu hijo. Pero, también es una época ideal para seguir formando vínculos familiares. Así que, dale un sitio a tu bebé en tu mesa y disfruta con él de cada bocado.

 

 

Bibliografia:

Bienestar familiar y FAO. (2018). Guías alimentarias basadas en alimentos para mujeres gestantes, madres en periodo de lactancia y niños menores de 2 años. Recuperado de: https://www.icbf.gov.co/sites/default/files/gabasmenor2anos_documentotecnico_2018.pdf
Organización Mundial de la Salud (2019). Alimentación complementaria. Recuperado de: https://www.who.int/elena/titles/complementary_feeding/es/#:~:text=La%20alimentaci%C3%B3n%20complementaria%20es%20el,adem%C3%A1s%20de%20la%20leche%20materna.