Mundo bebés Calostro: un alimento con grandes beneficios para tu bebé
¿Por qué debes dar calostro a tu bebé?

¿Por qué debes dar calostro a tu bebé?

En muchas culturas, la mujer suele esperar varios días a que la leche materna madure y se vuelva más liquida para amamantar. Pero, esta es una práctica incorrecta porque se pierde el calostro, una porción que aporta grandes beneficios a tu bebé. No solo le brinda la alimentación necesaria en sus primeros días de vida, sino que colabora a futuro en el desarrollo de sus órganos.

 

¿Qué es el calostro?

El calostro es la primera leche materna, es decir, aquella que se genera justo después del parto. Permanece solo durante los 3 primeros días de vida de tu bebé. Luego del día 4, cambia su composición nutricional y empieza a llamarse leche de transición.

 

¿Cuáles son las funciones del calostro?

El calostro está presente por muy poco tiempo; sin embargo, es crucial para el desarrollo de tu hijo. Entre sus funciones principales está:

  • Alimentar a tu pequeño durante sus primeros días de vida.
  • Aportar células inmunitarias e inmunoglobulinas que ayudarán al bebé a subir sus defensas.
  • Activar el sistema digestivo e intestinal del recién nacido para que pueda evacuar de forma regular. Además, ayuda a formar la microbiota intestinal que son las bacterias protectoras de estos órganos.
  • Brindar una buena dosis de vitamina A, hierro, zinc, magnesio, calcio y otros electrolitos. Ellos son necesarios para el desarrollo cerebral y para prevenir la anemia en el bebé.
  • Aportar hormonas y factores de crecimiento que necesita el niño para su desarrollo.
  • Favorecer la creación de lazos emocionales con tu bebé, ya que desde el primer día lo puedes tener en tu regazo, en contacto piel con piel.

 

¿Qué beneficios aporta el calostro a tu bebé?

La lactancia materna es buena para tu bebé desde el primer día de su nacimiento hasta que cumple 6 meses de edad. Pero, el calostro, por su composición especial, ofrece muchos beneficios a corto y largo plazo para tu hijo.

 

Beneficios a corto plazo del calostro

Su principal beneficio es su poder nutricional. Bode (2012) asegura que, al consumirlo, el bebé mantiene sus niveles de glucosa en la sangre estables. Esto significa que si tu hijo toma cada 3 a 4 horas una pequeña porción, recibe todos los nutrientes, por lo que no necesita que le suministres otros alimentos.

 

Gracias al calostro tu pequeño recibe una buena dosis de Inmunoglobulina A (IgA). Esta molécula representa una de las primeras líneas de defensa del organismo. Con ella, le ofreces al cuerpo de tu hijo una ayuda extra para que pueda identificar y atacar varios virus y bacterias. Por eso, permanece más sano.

 

Beneficios a largo plazo del calostro

Domínguez y col (1997) descubrieron que el calostro tiene una alta composición de ácidos grasos poliinsaturados de la familia Omega-3 y Omega-6. Estas moléculas son necesarias para el desarrollo de las células cerebrales que luego darán a tu hijo la capacidad de hablar, ver, moverse y su inteligencia. Por otra parte, también aportan grandes cantidades de vitamina A, magnesio y zinc, nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del cerebro y la visión.

 

Además del desarrollo cerebral, esta porción de la leche materna previene muchas enfermedades infecciosas en tu bebé. El aporte de células inmunes e Inmunoglobulinas le otrogan protección durante su primer mes de vida e impulsa el fortalecimiento de su sistema inmune.

 

No obstante, a todos estos beneficios, Kim S. y Yi D. (2020) demostraron que en el calostro hay hormonas y factores de crecimiento. Estas son moléculas que le señalan al cuerpo que debe crecer y madurar. Y, al igual que las células inmunes, los prebióticos y las inmunoglobulinas son moléculas que no pueden procesarse en un laboratorio e incluirse en fórmulas lácteas. Por lo tanto, la única forma de que tu hijo pueda recibirlas es a través de la lactancia.

 

Como pudiste ver, la lactancia materna, en especial el consumo del calostro, es esencial para el desarrollo de tu bebé. Desde la primera toma obtiene beneficios y se hace más fuerte. Además, con el tiempo, los diversos nutrientes que le aportas lo ayudan a crecer y desarrollarse. Así que, no te abstengas de amamantar a tu pequeño desde el primer día. 

 

Bibliografía:

Bode, L. (2012). Human milk oligosaccharides: every baby needs a sugar mama. Glycobiology, 22(9), 1147-1162.
Kim, S. Y., & Yi, D. Y. (2020). Components of human breast milk: from macronutrient to microbiome and microRNA. Clinical and experimental pediatrics.
Ortega, F. D., Reyes, C. S., Suárez, D. R., González, S. Q., & Rosales, J. C. (1997). Análisis de la concentración de ácidos grasos en calostro y leche de transición. An Esp Pediatr, 46, 455-459.