Mundo saludable
El gluten y la condición celíaca:

Gluten o no gluten, esa es la cuestión

Cada vez más se escucha en los medios de comunicación y redes sociales el término gluten.  Está comúnmente asociado a un tipo de “dieta de moda” que recomiendan los influencers para adelgazar o tener un estilo de vida más saludable.

 

Sin embargo, es preciso entender de qué se trata, cuándo puede ser parte de la dieta, entre otros aspectos. Esto es porque es un componente causante de ciertos trastornos como la enfermedad celíaca.

 

¿Qué es el gluten?

 

El gluten es la proteína que se encuentra en cereales como el trigo, centeno y cebada. Además, en algunos casos puede encontrarse en la avena de acuerdo con los procedimientos que se efectúan durante su cultivo. Esta proteína es la que otorga la textura propia y esponjosidad a los productos de panadería.

 

¿Se puede desarrollar alergia al gluten?

 

Sí, es una reacción del sistema inmunológico que sucede cuando se consumen alimentos que lo contienen. Puede ocasionar signos y síntomas como erupciones cutáneas, rinitis alérgica y urticaria (manchas y áreas de inflamación rosáceas, acompañadas de picor).

 

En este caso, no hay afección del intestino y, por ende, no hay un deterioro de la salud de la persona. No obstante, como cualquier alergia, es necesario prestarle atención.

 

Sensibilidad al gluten

En ocasiones algunas personas que no han sido diagnosticadas con ningún tipo de intolerancia a este componente pueden manifestar molestias o síntomas desagradables posteriores a su consumo. Estos síntomas pueden desaparecer y generar una mayor sensación de confort si se mantiene una dieta sin gluten. Es decir, aquella que elimina alimentos derivados del trigo, avena, cebada y centeno.

 

El gluten y la enfermedad celíaca

 

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune que resulta en el daño de las vellosidades de la mucosa intestinal. Por eso, no se presenta una adecuada absorción de vitaminas y nutrientes. La relación entre este tipo de enfermedad y el gluten se debe a que su consumo genera una mayor afectación del intestino delgado.

 

Las personas que padecen enfermedad celíaca pueden desarrollar otros padecimientos como anemia, osteoporosis, calambres, debilidad y hasta fallas neurológicas por deficiencia de nutrientes. En Colombia no se cuenta con cifras exactas del porcentaje de personas que la padecen. Sin embargo, en países latinoamericanos está presente entre el 0.46 % y el 0,64 % de la población. A nivel mundial la cifra está entre el 0.6 % y el 1 % (Parra, 2014).

 

¿Debes mantener el gluten o eliminarlo de tu dieta?

 

Es preciso aclarar que, si no has sido diagnosticado con ninguno de los trastornos descritos, no tendrás necesidad de eliminar el gluten de tu alimentación. Por el contrario, si empiezas a eliminarlo de la dieta de forma permanente sin una razón médica para hacerlo, puedes generar la intolerancia a largo plazo.

 

¿Qué debes comer si padeces intolerancia al gluten?

 

Hoy en día cuentas con una amplia gama de alimentos que te ayudarán a obtener los mismos nutrientes en el caso en que padezcas algún tipo de intolerancia al gluten. De esta manera, podrás garantizar que tu dieta sea saludable. Algunos de los que puedes consumir son:

 

Lácteos y derivados

Puedes consumirlos todos, excepto malteadas o leches saborizadas. Esto es porque se les ha adicionado algún tipo de almidones o espesantes. Incluye entre una a dos porciones al día.

 

Carnes y huevos

Debes consumirlos sin adición de salsas ni apanados.  Adicionalmente debes evitar los embutidos, pues suelen contener una fracción de almidón dentro de sus ingredientes. Consume dos a tres porciones en el día.

 

Frutas, verduras y leguminosas

Pueden ser consumidas sin restricción, preferiblemente de forma natural y sin la adición de salsas o aderezos adicionales. Se recomienda consumir hasta cinco piezas o porciones de frutas y verduras al día.

 

Cereales y derivados

Puedes consumir cereales que cuenten con certificación gluten free como los derivados del arroz, quinua, amaranto, yuca, maíz, papa, soya, entre otros. No debes consumir harina de trigo, pasta, productos de panadería o pastelería tradicionales. Lo recomendable es entre tres y cuatro porciones al día de este grupo de alimentos.

 

Sopas o cremas

Prefiere las preparadas caseramente a base de vegetales y tubérculos. No consumas aquellas que contengan trigo, avena, cebada o centeno, ni aquellas a las que se adicionen harinas como espesante. Puedes consumir sopas dos a tres veces por semana.

 

Dulces, postres y pasabocas

Ingiere dulces caseros como jaleas, frutas en almíbar y gelatinas. Puedes incluir en tu alimentación diaria un postre pequeño de estas características.

 

Aceites y grasas

Utiliza dentro de las preparaciones aceites vegetales como oliva, canola, girasol.

 

Aderezos y condimentos

Busca utilizar aderezos naturales en tu alimentación como el orégano, ajo, albahaca, limón, etc. Revisa bien las etiquetas de los productos que compras, pues algunas salsas o aderezos pueden contener trazas de gluten.

 

Precauciones para preparar alimentos sin gluten en casa

Si preparas los alimentos en tu hogar y los demás miembros de la familia no son sensibles a este componente, es indispensable evitar la contaminación cruzada con otras preparaciones que lo contengan. Para ello, puedes seguir las siguientes recomendaciones:

  • Almacena los alimentos libres de gluten en estantes o alacenas diferentes a los que si lo contienen como harina de trigo, espagueti o avena.
  • Realiza la preparación de los alimentos de manera separada.
  • Lava muy bien los utensilios de cocina antes de preparar los alimentos libres de

 

Estilos de vida saludables

Como en todo tipo de régimen de alimentación, es indispensable tener en cuenta la siguiente triada de los estilos de vida saludables, aun si vas a llevar una dieta libre de este componente:

 

  • Alimentación balanceada: siempre debes buscar que tu alimentación sea completa y equilibrada, no olvides consultar siempre a tu médico o nutricionista ante cualquier cambio que decidas hacer en tu dieta.
  • Hidratación: debes consumir entre 6 a 8 vasos de agua durante el día. Puedes saborizarla añadiendo rodajas de frutas cítricas.
  • Actividad física: para favorecer una adecuada función intestinal, es necesario que realices mínimo 150 minutos de actividad física semanalmente que puedes distribuir en varios días.

 

Recuerda, siempre que vayas a hacer un cambio en tu alimentación, debes recibir acompañamiento de un profesional en la materia. De esta forma, te aseguras de brindarle a tu cuerpo los nutrientes necesarios para su funcionamiento.

 

Es tiempo de vivir Saludable

 



Bibliografía:

Organización Mundial de Gastroenterología. (2012). Guías Mundiales de la Organización Mundial de Gastroenterología, enfermedad celíaca. Recuperado de:
https://www.worldgastroenterology.org/UserFiles/file/guidelines/celiac-disease-spanish-2013.pdf

 

Troxler, S. y Reardon, W. (s.f.). Intolerancia al gluten y enfermedad de los celiacos. North Carolina Department of Agriculture and Consumer Services Food and Drug Protection Division. Recuperado de:
http://www.ncagr.gov/fooddrug/espanol/documents/IntoleranciaalGluten.pdf

 

Parra, R. (2014). Prevalencia de enfermedad celíaca en Latinoamérica. Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Universidad CES. Recuperado de: https://repository.urosario.edu.co/bitstream/handle/10336/9004/10160199521.pdf?sequence=3&isAllowed=y